La empresa Nanocarbonoids y la Autoridad Portuaria de Cartagena han finalizado las pruebas de una nueva pintura avanzada para barcos y muelles. El proyecto Carthago Coating subvencionado por el Fondo Ports 4.0 de Puertos del Estado, ha realizado la demostración final del proyecto que se ha llevado a cabo en las instalaciones del Puerto de Cartagena. A la prueba han asistido responsables de Innovación de Puertos del Estado, junto con los responsables del proyecto por parte de Nanocarbonoids y la Autoridad Portuaria de Cartagena.
Esta solución innovadora se basa en nanotecnología aplicada, mediante el uso de nanomateriales grafénicos que actúan como refuerzo estructural dentro de la matriz polimérica del recubrimiento. Gracias a la incorporación de partículas de grafeno, el sistema ofrece propiedades mejoradas de barrera, hidrofobicidad, estabilidad química y resistencia mecánica, posicionándose como una alternativa tecnológica disruptiva en el campo de los recubrimientos marinos.
El recubrimiento funciona como un escudo de alta durabilidad: por un lado, protege al metal frente a la oxidación y a la corrosión salina; y por otro, reduce la adherencia de organismos marinos, como algas y moluscos, minimizando la formación de bioincrustaciones. Mantener la superficie más limpia y lisa supone un beneficio directo en la operación marítima, ya que disminuye la resistencia hidrodinámica, contribuye al ahorro energético y reduce las emisiones asociadas. Además, la tecnología desarrollada facilita el cumplimiento de las Directrices de la OMI para el Control y la Gestión del Biofouling, orientadas a prevenir la propagación de especies invasoras.
Se han realizado ensayos en condiciones reales en las aguas del Puerto de Cartagena. Durante este periodo, los materiales estuvieron expuestos a sol, oleaje, corrientes, cambios térmicos y ambientes corrosivos. Los resultados han sido favorables: el recubrimiento ha mostrado excelente integridad anticorrosiva, gran estabilidad de espesor y un comportamiento significativamente más robusto que múltiples soluciones convencionales del mercado. Paralelamente, el equipo técnico continúa optimizando la formulación antifouling para mejorar aún más su rendimiento frente a la vida marina.
El enfoque de nanotecnología permite que este sistema sea más respetuoso con el entorno marino, al reducir la necesidad de químicos agresivos y alargar los ciclos de mantenimiento, lo que disminuye tanto los residuos generados como los impactos sobre el ecosistema.
El objetivo final es llevar esta tecnología al mercado a gran escala, de modo que puertos, navieras y operadores marítimos puedan beneficiarse de una solución más sostenible, con menores costes de mantenimiento y una mejora global del rendimiento operacional de embarcaciones e infraestructuras.











